Somos un ministerio que reconocemos nuestra incapacidad para afrontar nuestros problemas -en cualquier área-.
Esta incapacidad incluye la pérdida de control y conductas compulsivas y obsesivas en nuestra área o áreas problemáticas (adicciones, lujuria, defectos de carácter, etc.).
Reconocemos que nuestras vidas, a raíz de nuestra incapacidad de control, se han vuelto ingobernables.
Es por ello que compartimos a través de este espacio, nuestras experiencias, fortalezas y esperanzas, reconociendo que sólo a través del apoyo mutuo y la gracia y esperanza que brinda el evangelio de JESUCRISTO, podemos encontrar una solución.
En nuestro ministerio practicamos principios espirituales basados en la Palabra de DIOS, que nos ayudan a efectuar una limpieza interior.
A través del apoyo mutuo, la oración y la lectura de la Palabra de DIOS, encontramos una serenidad plena en JESUCRISTO, a pesar de nuestras circunstancias aparentes.